Graveyard keeper
Sobre Graveyard keeper
En Graveyard keeper, te toca gestionar un cementerio donde los muertos, por alguna razón, se niegan a descansar en paz. Durante el día, el trabajo tiene su toque artesanal: toca fabricar ataúdes de madera la mar de elegantes y coronas de flores vibrantes para tener el camposanto en orden. Pero cuando cae la noche, las tumbas cobran vida y los zombis empiezan a salir de sus escondites, convirtiendo tu jardín de paz en un auténtico caos.
Tus creaciones hechas a mano serán tus únicas aliadas contra esta plaga de ultratumba. Imagínate la escena: tres ataúdes decorados con flores rosas y azules descansando en fosas excavadas en la hierba. Por otro lado, verás a un personaje rosado paseando un ramo de flores celestes por un suelo de baldosas azules, o esa mítica mesa blanca con tres personajes tumbados en fila, vistiendo camisas rojas, pantalones azules y sombreros de paja.
Cómo jugar a Graveyard keeper
Todo se controla con un joystick virtual la mar de intuitivo, así que olvídate de complicaciones. Podrás centrarte en lo que importa: craftear y enterrar. Fabrica ataúdes impecables y coronas de flores, y úsalos para enviar de vuelta al más allá a todos los zombis que se atrevan a levantarse cuando sale la luna.
Controles
- Joystick virtual: Muévete y echa una mano en todo lo que necesite el cementerio
Juegos que podrían gustarte
Si lo tuyo es controlar hordas de no muertos, tienes un montón de caos esperando en el catálogo completo de Zombis en Playgama. Build Your Zombie Horde le da una vuelta a la tortilla: en lugar de enterrar zombis, aquí te toca invocar y mejorar tu propio ejército para conquistar tierras. Si prefieres algo más estratégico, Plants vs. Zombies: Original te reta a proteger tu hogar frente a oleadas incesantes usando habilidades de plantas únicas. Y si te va más la defensa de bases con armas, torretas y trampas, Zombie Horde: Build & Survive te ofrece esa mezcla perfecta de construcción y acción.
Graveyard keeper encaja a la perfección con Aventura y Simulación; ambas categorías comparten ese puntito de crafteo intensivo y progresión sin límites que tanto engancha.
